Dr. Fabio Loaiza..
Presidente, Asociacion Colombiana de Sociedades Cientificas.
La
Junta Directiva se considera satisfecha con el avance
que ha tenido nuestra revista, por su excelente presentación
y contenido, el cual hemos podido consolidar en muy poco
tiempo, gracias al apoyo y contribución decidida
de todos los colaboradores.
Para los días viernes 22 y sábado 23 de
febrero del 2002, estamos organizando en el Hotel Von
Humboldt de Bogotá, el Primer Congreso de la Asociación,
donde tendremos temas muy variados dentro de lo que corresponde
a nuestra razón de ser, "el apoyo a la investigación
clínica".
Para la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas
la creación de esta Institución ha sido
de gran valor y así lo han manifestado muchos de
sus miembros, teniendo en cuenta que se convierte en un
extraordinario vehículo para levantar el nivel
científico en todas nuestras Asociaciones afiliadas.
Con beneplácito recibimos la creación de
parte de la Presidencia de la República de la "Comisión
Intersectorial de Bioética", adscrita al Ministerio
de Salud y la cual se encargará de formular políticas
Públicas para la Protección del Ser Humano
cuando es objeto de investigaciones Científicas.
Se puede pensar que solo en este momento podemos entrar
a considerar a nuestra Asociación AVANZAR como
una entidad respetable en el ámbito Nacional, por
el camino recorrido y las muestras que ha dado de querer
liderar y apoyar la investigación clínica
en nuestro país, después de solo dos años
de haber sido creada.
Como podrán apreciar nuestros lectores, éste
es el segundo número de 32 páginas lo cual
nos coloca en una posición muy destacada en el
ámbito Nacional como Revista Científica.
Pero de todos es conocida la gran dificultad que atraviesa
la investigación en nuestro país, basta
ver el recorte que el gobierno le ha hecho al presupuesto
de COLCIENCIAS, una de las pocas entidades que se ha preocupado
por apoyar todo lo que tenga que ver con el avance en
el conocimiento, para concluir que difícilmente
podremos mostrar resultados en el corto plazo.
Al día de hoy no sabemos cuanto aportó el
gobierno nacional, el año pasado para investigación
en salud.
Prácticamente, los costos de la investigación
en nuestro país están a cargo de la industria
farmacéutica, que sin restricciones la ha apoyado
en forma decidida.
Si a esto le agregamos la precaria situación económica
por la que atraviesan la gran mayoría de los hospitales
universitarios donde no es prioritario en este momento
el nivel científico, sino el rendimiento en pesos,
ya que al comerciante (intermediario) de la medicina no
le interesa sino lo que traduzca en ganancia en ningún
momento el avance de las ciencias de la salud, para lo
cual hay que invertir sumas muy importantes.
A todo lo anterior tenemos que agregar que el Ministerio
de Salud acabó con la Dirección de Desarrollo
Científico y Tecnológico.
En resumen este panorama es el resultado de la "famosa
Ley 100" que acabó con el apoyo a la Salud
Pública y tiene de rodillas el bienestar del pueblo
Colombiano.