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Importancia
de los proveedores externos en la investigación clínica farmacológica |
Juan
Diego Gutiérrez
Administrador de Empresas de la Universidad de Massachusetts (E.E.U.U)
Master de Economia de la Universidad de Sydney (Australia)
Gerente de SIPLAS Research Organization
Dr. Jaime R. Gutiérrez
Médico con especialización en Patología Clinica
de la Universidad de Chicago (E.E.U.U)
Fundador y director general de SIPLAS Research Organization.
Unos
de los objetivos en la investigación clínica farmacológica
es el registro adecuado y oportuno de Nuevas Aplicaciones de Medicamentos
(NDA) para asegurar la aprobación y comercialización
exitosa de nuevos medicamentos. Pero en este proceso en el que intervienen
gran cantidad de entidades como i) centros de investigación,
ii) universidades, iii) industria farmacéutica y iv) comités
de ética, entre otros es que las empresas farmacéuticas
en muchos casos se ven en la necesidad de buscar apoyo en entidades
externas como las CRO para el desarrollo de nuevos medicamentos.
En Norteamérica, Europa y Latinoamérica, las CRO se
han usado por muchos años y cada vez toman más importancia
en los estudios clínicos. En este artículo explicaremos
el significado de una CRO, sus diversas funciones, el valor que
genera en el desarrollo de un medicamento nuevo y los retos que
se derivan de las alianzas entre las empresas farmacéuticas
y las CRO.
Primero que todo, es importante aclarar el significado de la palabra
CRO. La sigla CRO significa en ingles Contract Research Organization
o Clinical Research Organization, lo cual traduce como una Organización
de Investigación por Contrato. La CRO es una organización
(comercial, académica u otra) contratada por un patrocinador
o empresa farmacéutica para realizar alguna o todas las actividades
y funciones relacionadas con un ensayo clínico (1). En otras
palabras, es una entidad contratada para apoyar las necesidades
de investigación del patrocinador y debe asegurar que éste
cumpla con todos los requerimientos regulatorios siguiendo las Buenas
Prácticas Clínicas (BPC). Es importante anotar que
si bien las CRO son instituciones multidisciplinarias, deben contar
con personal con experiencia clínica en áreas terapéuticas
que puedan implementar el aseguramiento y el control de la calidad
exigido por entidades reguladoras en el ámbito internacional,
tales como la Food and Drug Administration (FDA).
Las funciones que desarrolla una CRO son múltiples y no es
el objetivo de este artículo explicar en detalle el alcance
de cada una de estas actividades. Sin embargo, es importante anotar
que el apoyo de una CRO al patrocinador puede abarcar desde la realizacion
de la monitoria de un estudio clínico hasta el apoyo integral
durante todo el desarrollo del medicamento para su aprobación
por parte de las entidades regulatorias. Las actividades que tanto
en Colombia como en la Región Andina ya se ofrecen por parte
de CRO son: monitoria, auditoria, selección de centros de
investigación, análisis estadístico, asistencia
o coordinación de los investigadores, apoyo regulatorio y
diseño de protocolos, entre otros. Para prestar los anteriores
servicios, las CRO deben contar con personal que incluya médicos,
farmacologos, bioestadistas, gerentes de proyecto, monitores, abogados
y mercadotecnistas quienes deberán estar capacitados para
desarrollar estas actividades siguiendo los lineamientos establecidos
en las BPC.
Valor
Outsourcing
es el proceso de subcontratar o utilizar a proveedores externos
para realizar una función por fuera de la compañía
farmacéutica. Este proceso le permite a una empresa farmacéutica
enfocarse en objetivos/metas especificas del negocio, es decir en
las competencias especificas (core competency) del negocio, mientras
que algunas de las actividades funcionales del día a día
son desarrolladas por un proveedor externo, en este caso, una CRO.
Debido a la fuerte competencia que enfrentan las empresas farmacéuticas
en el desarrollo de nuevos medicamentos y a las necesidades de cumplir
con ciertas tareas en periodos muy cortos de tiempo, en muchas ocasiones
el patrocinador no tiene otra alternativa que acudir a una CRO.
En estas circunstancias, la contratación de una CRO puede
crear un inmenso valor para la empresa farmacéutica. La diferencia
en el tiempo en que la CRO puede empezar a desarrollar el estudio
inmediatamente se le es asignado y el tiempo que requiere el patrocinador
para mobilizar sus recursos internos y desarrollar el estudio sin
apoyo de una CRO, puede ser muy significativo. Si miramos el impacto
en los ingresos y las utilidades obtenidas al haber entrado antes
de lo presupuestado al mercado con el medicamento, vemos que el
apoyo del CRO tiene un valor mucho mayor al costo en que incurre
la empresa farmacéutica al contratar a la CRO, con el consecuente
beneficio obvio para los pacientes y los profesionales de la salud.
El verdadero valor de contratar a una CRO se traduce en los siguientes
beneficios para la empresa farmacéutica i) obtener un registro
del producto de manera más oportuna, ii) lanzamiento del
medicamento de manera más rápida, iii) penetración
del mercado anticipadamente y como consecuencia de las anteriores,
iv) puede dejar a la competencia rezagada (2).
El objetivo de delegar las funciones anteriormente realizadas por
el patrocinador en una CRO es poder generar el mayor valor posible
en términos de tiempo para llegar al mercado con el menor
costo posible, es decir se debe buscar que el índice entre
el costo de contratar a una CRO / valor aportado por la CRO contratada
debe ser el mas bajo posible (3).
Por ejemplo, contratar a una CRO para un estudio clínico
le puede costar al patrocinador US$ 5 millones, pero si el tiempo
es un factor crítico, subcontratar este estudio puede ahorrar
al patrocinador un año en tiempo de desarrollo. Mirando el
ciclo completo de vida del producto, nos damos cuenta que el haber
entrado al mercado con un año de anticipación en comparación
que la competencia puede generar US$100 millones en utilidades adicionales.
Por lo tanto, no es significativo en el proceso inicial de selección
de una CRO, la diferencia económica que pueda existir si
el estudio cuesta US$5 millones con una CRO o US$ 6 millones con
otra CRO (4). Más aún, estas diferencias en los precios
cotizados por las CRO son de poca importancia comparado con el valor
potencial que le puede general el poder trabajar con la CRO más
calificada. Un beneficio adicional es que el trabajar con una CRO
puede reducir la presión de aumentar el personal interno
dentro de la empresa farmacéutica con el costo que implica
el incurrir en nuevas contrataciones y su entrenamiento correspondiente.
En conclusión, el criterio para la selección de una
CRO por parte de una empresa patrocinadora debe tener en cuenta
aspectos como el nivel de experiencia y conocimiento terapéutico
por parte de la CRO y debe tratar de escoger la CRO que ofrezca
i) el mejor apoyo técnico y científico, ii) capacidad
de cobertura geográfica para llevar a cabo el proyecto, iii)
personal capacitado y iv) tenga mayor potencial para coordinar el
proyecto hasta lograr el registro del medicamento sin mayores contratiempos.
El precio que cobre una CRO debe ser un factor relativamente de
menor peso entre los criterios de selección, comparado con
los criterios anteriormente mencionados. El proceso de subcontratar
con una CRO debe verse como un instrumento estratégico para
generar oportunidades y no solamente como un instrumento táctico
para reducir presiones presupuestales.
Retos
El
mayo reto por parte de la industria farmacéutica es desarrollar
en la contratación con una CRO una verdadera alianza estratégica
basada en la confianza entre las partes, tratando que esta alianza
se acomode a la cultura corporativa y necesidades del patrocinador
con las capacidades y experiencia de la CRO. Esto solamente se lograra
cuando el patrocinador pueda ver a la CRO como un verdadero socio
o aliado donde se compartan los riesgos y beneficios en el desarrollo
de un nuevo medicamento, y donde haya retroalimentación periódica
de los aspectos positivos y negativos de la gestión realizada
por la CRO (5).
El mayor reto por parte de las nuevos CRO que se están constituyendo
en Colombia y en Latinoamérica es desarrollar sus propios
procedimientos estándar de operación (SOPs), teniendo
en cuenta que estos son una parte crucial de cualquier sistema de
calidad y que en el contexto de las Buenas Practicas Clínicas,
son vitales para la ejecución exitosa de un estudio clínico.
Estos últimos retos cobran mayor importancia si tenemos en
cuenta que la tendencia en el futuro es ver una mayor competencia
en el desarrollo de nuevos medicamentos, con un significativo incremento
en la próxima década de las actividades contratadas
por parte de la industria farmacéutica con proveedores externos.
Referencias
[1]
Guía ICH Tripartita y Armonizada de las Buenas Practicas
Clínicas, " Organización de Investigación
por Contrato", Sección 5.2.
[2] Mancini J. "If you can't do it better, turn to outsourcing",
Washington Business Journal, April 1999.
[3] Wolfgang Schaub. Séptimo Seminario Internacional "Contratación
y Negociación de Estudios Clínicos, Philadelphia,
Marzo, 2001.
[4] Wolfgang Schaub. ¨Comparing Outsourcing Costs- When is analysis
useful? When it is absurd?¨, Applied Clinical Trials 9 (6),
pg. 56-60 (2000).
[5] Drug Information Journal, "Outsourcing Industry Medical
Information Services", 2000; 34: 1105-1113.
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